Dos pequeñas columnas de piedra mantienen en el aire una proporcionalmente gigantesca estructura de madera en el viejo patio de la posada. Dos pequeñas y hercúleas columnas de musculados capiteles sobre las que se ordenan los pisos del bello patio. ¿Qué fue de aquel momento en que el fotógrafo inmortalizó el polémico contraste estructural? Sólo dos o tres años después de haber sido desalojado el escenario de huéspedes y transeúntes para la ocasión de ser retratado, saltaría por los aires, aventado por una tempestad de pólvora y metralla, como un castillo de papel. Es la melancólica Posada de la Sangre, de Toledo.
domingo, 22 de febrero de 2009
Silencio en el Patio
Dos pequeñas columnas de piedra mantienen en el aire una proporcionalmente gigantesca estructura de madera en el viejo patio de la posada. Dos pequeñas y hercúleas columnas de musculados capiteles sobre las que se ordenan los pisos del bello patio. ¿Qué fue de aquel momento en que el fotógrafo inmortalizó el polémico contraste estructural? Sólo dos o tres años después de haber sido desalojado el escenario de huéspedes y transeúntes para la ocasión de ser retratado, saltaría por los aires, aventado por una tempestad de pólvora y metralla, como un castillo de papel. Es la melancólica Posada de la Sangre, de Toledo.
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Maravillosas entradas las de tu blog.
ResponderEliminarSi no te parece mal, ¿puedo incluir las fotos de la Posada de la Sangre en mi blog Toledo Olvidado?
Un abrazo.
El tuyo también me gusta mucho. Por supuesto que puedes. Muchas gracias.
ResponderEliminar¡¡Muchas gracias!! Un abrazo.
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